El hombre debería ser educado dentro de un contexto de educación espiritual y material , dando el mismo interés a ambas corrientes aparentemente antagónicas , muy distinto a la formación actual que privilegia la segunda corriente como lo más importante y muy por encima de la primera . Solamente en fechas recientes el ser humano , en todas las esferas de la sociedad , ha reconocido la importancia de conceder una importancia mayor a la educación espiritual que , desgraciadamente , ha seguido confundiendo con un apego ó reconocimiento a una religión determinada , ó a cualquier idea que tenga que ver con rituales y comportamientos que rayen en el fanatismo , calificando así , todavía , el camino a la espiritualidad como "peligrosa e indeseable" y que , sin embargo , se ha estado abriendo paso penosamente , en los últimos cientos de años , en su mente adormecida.
La educación espiritual a la que me refiero y que tiene que ver muchísimo con el manejo adecuado y exitoso que hagamos del dinero , se refiere al estudio de nosotros mismos como seres espirituales y de trascendencia eterna , al ser poseedores de la chispa divina y del contacto directo con la creación universal . Es reconocer que somos la presencia divina en éste plano y que formamos parte de un rompecabezas que forma el misterio de la creación divina , y que nuestras acciones llevan el objetivo de enriquecer la presencia sublime al experimentar Ser, a través del Tener temporal que nos conceden nuestros sentidos físicos , por medio del dinero , aquí en éste bello planeta.
El ganar dinero y utilizar los recursos monetarios con el conocimiento espiritual adecuado así obtenido , nos daría la oportunidad de experimentar adecuadamente el significado de las cosas que , a final de cuentas , es para lo que hemos venido a éste plano , o sea , se trata de experimentar sensaciones y emociones que son dominios de nuestro espíritu divino , y que nosotros , al ser poseedores del don divino del libre albeldrío, decidimos qué necesita nuestro ser interno experimentar y que lo lleve a decidir , de nueva cuenta, nuevas experiencias terrenales enriquecedoras.
Todo lo anterior se nos haría claro si estuviéramos capacitados para reconocer nuestras necesidades espirituales que , ya lo dije , nos hubieran sido dadas en el mundo ideal antes bosquejado y que tiene que ver con la educación espiritual correcta , en paralelo , con la educación tradicional material que , enseguida , nos mostraría las maneras de utilizar nuestros esfuerzos y capacidades físicas de forma natural y enriquecedora .
Entenderíamos de una manera más natural y armoniosa que el verdadero valor del dinero no es el que solemos darle en forma sobrevaluada y antinatural , sino que seria la que nos dictara nuestra amadísima presencia interna al ser la que dominara y estableciera las reglas de nuestro comportamiento con ésta utilísima herramienta , el dinero , y nos mostrara que el verdadero valor del dinero es el que le diéramos nosotros mismos al repartir nuestras propias bendiciones aceptadas y calificadas por la presencia Divina , gracias al reconocimiento intelectual , emocional y consciente de nuestro papel como regidores y árbitros eternos de nuestro universo mental.
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