De todas las reglas que existen para saber sacar el máximo provecho posible en nuestras relaciones con los demás y en donde exista el factor dinero, la siguiente es, sin duda , la máxima para poder ejercer el poder real y satisfactorio que nos otorga el emplear sabiamente éste recurso : Haz a los demás lo que quieres que los demás te hagan a ti.
Si a lo largo de nuestros estudios personales y al final de nuestros esfuerzos diarios para aplicar inteligentemente nuestros recursos personales , llegamos a un estado mental de aceptación , tranquilidad y paz , éso querrá decir que el fruto por el cual nos conocerán será algo similar y, además , instructivo. El resultado hablará de una comprensión más cabal de las funciones del dinero en nuestra sociedad y será , por lo tanto , parte del motor que hace caminar el proceso de nuestra felicidad , porque habremos aprendido y puesto en práctica el binomio ganar-ganar.
El dinero nos sirve para dinamisar los procesos humanos de interacción social , económica y política en que nuestro entorno se mueve , pero nunca debe significar en nuestro esquema mental como un elemento de coacción , de ultraje ó chantaje para realizar algo que va más allá de nuestros conceptos e ideales respetados para producir alegría , avance y desarrollo. Nuestro dinero deberá llevar el sello de la abundancia y la prosperidad al inyectarles los origenes y fines que marcan nuestras ideas más profundas : Amor a la vida y amor a nosotrso mismos.
Por lo demás , al transmitir éstos sentimientos en nuestras relaciones con los demás , estaremos practicando la " ley de Oro" antes mencionada , tomando en cuenta que para hacerlo , nosotros somos los primeros en llevarla a cabo con nosotros mismos para . después , entregarla pulida y diáfana a los demás , como regalo de buena voluntad , de prosperidad.
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